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| El
Dr. Kabuto había descubierto, junto a otros
científicos y arqueólogos, la isla
de Rhodas en el Mar Egeo y, en ella, estratos
pertenecientes a la Historia de los cuales se
tenían referencias. |
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| El
comité de investigadores lo dirigía
el mundialmente famoso Doctor Infierno. Pronto
descubrieron las ruinas de una estatua que había
sido construida con tecnología muy avanzada
y que el Dr. Kabuto confundió en un principio
con el mítico Coloso de Rhodas. |
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| El
Dr. Infierno explicó que siglos atrás
la isla de Rhodas era gobernada por los Mikenenses.
Los tesoros ocultos de la isla hicieron que acudieran
en su busca invasores de todas partes del mundo. |
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| Este
hecho hizo que la isla de Rhodas fuese foco de
constantes luchas. Sin embargo, los Mikenenses
no tenían ningún temor porque tenían
a su lado robots que constituían un arma
invencible para los enemigos. |
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| Tiempo
más tarde un gran terremoto asoló
la isla de Rhodas destruyendo la cultura de los
Mikenenses y sus robots de combate. |
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| El
Dr. Infierno ordenó recuperar el legado
de los mikenenses, y los científicos se
aprestaron a ello reconstruyendo los robots. |
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| Cuando
las reparaciones de los robots hubieron acabado,
el Dr. Infierno hizo una asombrosa revelación:
En secreto había instalado en ellos unos
mecanismos telepáticos que hacían
que los robots solo obedeciesen su voluntad. De
esta manera se proponía adueñarse
del mundo. |
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| Lanzó
a los robots contra sus colaboradores y todos
murieron, excepto el Dr. Kabuto, que pudo escapar
del horrible final en una lancha motora, esquivando
en zig-zag los rayos de fuego con que los robots
le atacaban. |
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| El
doctor regresó a Japón y desarrolló
una energía luminosa con la que conseguir
destruir las ambiciones del Dr. Infierno, que
había jurado buscarle para destruirle. |
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