"Manuel Mandeb Existió Realmente"

- Cambiaron mucho los barrios?

- Es cierto que esta ciudad es enorme y que en esta misma manzana viven cinco mil personas. No como sucedía en nuestro barrio de chicos que cada casa tenía nombre y conocíamos a los vecinos. Esta es una realidad distinta. Ahora esto no ocurre.

- Quién es Mandeb?

-Mandeb existió realmente, pero no como sucede en el libro (personaje de Crónicas del Angel Gris). Yo conocí a Manuel Ivecos, fue un querido amigo mío que murió durante el proceso militar, y se parece en algo, pero Ud. sabe como es esto: uno a veces, por comodidad, busca una referencia en un personaje existente, y comienza a desarrollarlo, pero inmediatamente el personaje literario empieza a tener una vida propia, se separa del personaje del cual uno lo ha sacado, y al cabo de unas páginas, ya no se parece. Yo pensé a Manuel Mandeb pensando en mi amigo Manuel Ivecos, y en la quinta página, ya no eran tan parecidos.
Es posible, que uno sea esos personajes, de un modo secreto, uno sea todos los personajes. Y a lo mejor ese Mandeb se parece más a mi, que al Manuel de carne y hueso en el cual yo me basé para hacerlo.

- Ud. escribe, hace música, hace radio; qué pasó con la televisión?

- No tuve suerte con la televisión. Es curioso, pero sin que haya existido ningún tipo de violencia o de antipatía, ni siquiera de fracaso estrepitoso, porque ni ese lujo he tenido. La Televisión me ignoró.
Pero no lo siento tanto, o como un dolor. La radio me ha recibido muy bien. Ud. recién ha dicho que me dedico a la literatura y a la música, y quizá en la radio no haga más que eso. Estoy pensando que este programa que hago yo no se parece tanto a un programa de radio, sino a contar cosas que suceden: quizás cosas graciosas, otras, de algo de divulgación.

- Porqué piensa Ud. que hay gente que lo escucha?

-Es difícil. Para empezar yo tengo la siguiente referencia, que es la cantidad de gente que va a verme. No creo que todos escuchan el mismo programa. La mayoría son estudiante, o muchachos vinculados a la actividad escolar o a los libros. Otros son muchachos que se divierten con la parte humorística. Otros son padres que vienen por comentarios de barrios y refrescan la nostalgia de otras épocas. Otras son señoras que vienen a escuchar tangos. Incluso hay parte del público que viene no a ver el programa de radio, sino a ver minas...

- Y cómo es esa relación con su público?

-Yo necesito de ese público, es un elemento indispensable. Empezó de casualidad, porque nosotros comenzamos a hacer el programa sin público. Y empezaron a venir porque sí. Primero uno, después dos, después diez. Ahora se parece más a un teatro que a un programa de radio. Incluso se quejan los oyentes, porque yo a veces hago referencia a algo en el público que ellos no pueden ver. Y eso es inevitable.