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J O A N  C R A W F O R D

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando fijas tu mirada en la pantalla, cuando te dejas llevar por la imágenes de los habitantes del cine, siempre hay un punto en el físico que atrae, en unos cosos puede ser la transparencia de la vida ambigua que algunos trasmiten, el caminar sinuoso de un cuerpo, el movimiento de una mano, la sonrisa.... Creo que en Joan Crawford lo primero que me viene a la mente son esos enormes ojos, no bellos, pero sí grandes, vivos, cargados de historia, de vivencias, de pasión y creo sin equivocarme, también de dolor. Son como dos enormes piedras suspendidas en un acantilado, bañándose por la tibieza de un mar en el ocaso de cualquier atardecer. Joan poseía uno de esos rostros intemporales que ha dado el cine, no tenía ni origen, ni fecha de caducidad, era simplemente un lienzo con proyección de vida, y sus faros, dos ojos increíblemente vivos.

Algo de brujería se me quedó la primera vez que me alimenté de alguna forma de la figura de esta notable actriz, algo extraño como enigmático, que me hacia recordar cuando la veía en pantalla, aquellas  noches de insomnio ante un techo terriblemente frío, como son las sombras de la adolescencia. Pero Joan Crawford era como esa diosa vestida de negro que subía las escalinatas del Olimpo, dejando tras de sí un intenso aroma a perfume.... Mi mente ante esta visión, es como si me hiciera recordar el olor de los cines de barrio de mi infancia, aquellos programas dobles, y el mismo olor insoportable de Joan, aunque en muchos de los casos, no era especialmente por su subida al Olimpo, sino por la forma de estremecerme con la figura de una bruja totalmente vestida de raso negro, con la única excepción del brillo de sus ojos penetrantes

Las actrices como Joan Crawford son como brillantes en bruto, dispuestos a ser tallados en mesa del mas concienzudo artesano. Son piedras preciosas de incalculable valor, pero opacas al principio, en espera del viento que a su paso deje sobre ellas ese color etéreo y el brillo que las hará eternamente únicas. Así siento y siempre recordaré así, a una extraordinaria mujer que pasó como un huracán por el firmamento de los habitantes del Hollywood e hizo correr ríos de tinta dentro de su vida personal.

Me dijeron en una ocasión sobre las actrices y los actores del cine, una frase que todavía hoy me parece un disparate:

!!Son como los demás.....la diferencia es que parecen mas grandes por la pantalla!!

A lo que siempre contesto:

!! Son de un material tejido con hilo de oro, están hechos del humo de los sueños y su magia nunca podrá desaparecer, porque son el resultado de esa fascinación que nos hace siempre soñar!!.

 

De Joan, como de la inmensa mayoría de los habitantes del celuloide, se han dicho y se dirán siempre demasiadas cosas, y por supuesto no positivas. Tan solo los que admiramos su trayectoria brillantísima en el cine, tenemos derecho a ponerla en el sitio que le corresponde, al margen de los mucho que se ha escrito sobre esta importante mujer. Siempre tuvo mala fama entre sus directores, que rápidamente la catalogaban de caprichosa e insufrible, (acaso los genios no lo son). Tampoco era querida entre sus compañeros, algunos de los cuales la odiaban desmesuradamente. Sus manías ocuparon durante años bastante espacio en la prensa de Hollywood, insistiendo constantemente en una obsesión enfermiza por la limpieza, hasta el punto de decir que se lavaba nerviosamente las manos cada cinco minutos, que tan sólo fumaba el primero de los cigarros que componían un paquete o que nada mas levantarse soportaba el intenso frío del hielo que restregaba por sus enormes ojos.. Ni su muerte estuvo libre de escándalo. Según cuentan, mientras agonizaba, sus últimas palabras fueron dirigidas en tono desafiante hacia su criada, que rezaba en voz alta:

"¡Máldita sea!... No te atrevas a pedirle a Dios que me ayude".

Sin embargo, todos acudía a la Crawford cuando había que poner un ejemplo de como era una estrella de cine.

 "No importa lo mal que me cayese: es una estrella" - comentó Humphrey Bogart.

 "No había que decirlo, lo sentías. No se puede emplear otra palabra para definirla" - dijo Henry Fonda.

 "La palabra que me venía a la cabeza al verla era glamour y eso tiene que ver con la amabilidad en cualquier situación, con la vitalidad o con el trabajo duro, ella era en el amplio sentido de la palabra, una estrella." comentó James Stewart.

Contrajo matrimonio con Franchot Tone, Philipo Terry y Alan Steele. Adoptó cuatro niños y se llegó a decir de ella que era una devoradora de hombre y de mujeres. Amaba por igual en ambas direcciones y se comenta que llegó a tener en el mismo lecho a tres mujeres en una sola noche. Yo, sinceramente no creo que eso pueda definir la labor artística de una persona, al contrario, creo que tal vez hasta pueda enriquecerla, lo contrario es a nivel personal, pero en eso yo siempre me limito a transcribir información que consigo, o me envían mis colaboradores, lo que yo pueda pensar de los actos íntimos de los seres que pueblan este complicado planeta, no soy nadie para juzgarlo, porque yo, al igual que muchos, pienso que la libertad en todos los campos es el mayor don que un ser humano puede atesorar.

Al decaer su fama fue dejando el cine para dedicarse a los negocios, ocupó con enorme éxito la  vicepresidencia de Pepsi-Cola y llegó a ser la primera mujer que accedió a un puesto de directivo en el más importante club de hombres de negocios de Nueva York. Creo amigos míos, que si a su forma de vivir le añadimos este handicap empresarial, tenemos delante de nosotros algo mas que una simple mujer de ojos grandes y cuerpo mas o menos excitante.

Ganó el Oscar a la mejor actriz en 1945 por "Alma en suplicio", posteriormente en 1947 y 1952, fue nominada por "Amor que mata" y  "Sudden Fear". Su boca, su rostro cuadrado y sus inmensos ojos la convirtieron en una de las actrices más carismáticas y con mejor registro dramático de la época. Era conocida en todo el mundillo del cine con el sobrenombre de "La dama".

Yo puedo decir gratuitamente que Joan me cautivó en muchas de sus cintas, que me hizo sentirme hombre, gangster, cowboy, etc.. pero lo que no pude dejar de sentir, es el enorme respeto que me causaban y me siguen causando la contemplación de sus ojos....Tal vez como dije al principio, por su viveza, pasión y su misterio. No era precisamente bella, pero siempre me hacia pensar en la belleza cuando la tenia delante...y os juro que no he podido olvidarla. La recuerdo constantemente en ese gran guiñol terrorífico que es QUE FUÉ DE BABY JANE, creo que en ese film Robert Aldrich nos dejó todo un legado de como debe hacerse una buena película, y cómo tiene que interpretarse.

Cuentan que Aldrich, se paseó por los estudios con la idea para una película que iba a contar con dos glorias de los años dorados de la Meca del cine. era el año 1961 y ningún estudio daba su visto bueno por un thriller protagonizada por Bette Davis y Joan Crawford, nadie creía en las posibilidades de una película interpretada por estos monstruos, máxime cuando entre ambas había una tremenda enemistad. Al final, Aldrich consiguió financiación y adaptó la obra de Henry Farrell, "¿Qué fue de Baby Jane?" al cine. Con un espléndido guión de Lukas Heller, la historia gira en torno a dos hermanas que han saboreado el mundo del espectáculo desde pequeñas y en el que ambas han tenido momentos de éxito. En un determinado momento de sus vidas, una de ellas, atropella a la otra y la deja inválida. Posteriormente, se queda a su cuidado para atormentarla.

 Las escenas con de Bette son escalofriantes, tétricas, pero irrepetibles. Estuvieron con sus maquillajes exagerados, como guiñoles de espacio cerrado, creando un micro clima que salta en añicos, haciéndo que nos rindamos una y otra vez ante tan enorme profesionalidad. Creo que nunca Bette y Joan estuvieron tan brillantes, sus interpretaciones están llenas de cinismo, de olor a pergamino antiguo, pero tan nuevo y actual como cualquier film de ahora, y en todos esos momentos uno sucumbe, cayendo de bruces en un caótico blanco y negro de proporciones vampiricas. 

Esta es una vez mas una demostración palpable de que ambas actrices todavía daban lecciones de interpretación a los jóvenes que cren solo en las estrellas del momento. La película nos deja escenas estremecedoras, otras hilarantes, pero yo me quedo con sus caras...

Joan y Bette diciéndose entre sí:

"¡Eh!.... aquí estamos nosotras".

Por cierto, se pasaban peleándose toda la película, y estoy seguro que no actuaban en esos momentos. Años después, le preguntaron a Bette por su compañera de reparto... dijo:

"Si tuviera que ir al cielo y estuviera ese vejestorio, preferiría pudrirme en el infierno".

Hace escasos días leí en la prensa un articulo que decía lo siguiente:

 Matthew Smith acaba de publicar un nuevo libro que lleva el título:

 "Victim: The Secret Tapes of Marilyn Monroe",

Según Smith, se ha basado en las famosas grabaciones que fueron hechas sobre parte de las sesiones de terapia a las que acudía la actriz. Explica de forma detallada todos los pormenores de ciertos momentos de intimidad de Norma Jean, y de sus experiencias lésbicas, de cómo ella y Joan Crawford practicaron  sexo. En una de las cintas - afirma Matthew Smith, que se puede oír perfectamente a Marilyn Monroe decir:

"Le dije a ella que no me gustaba hacerlo con una mujer y, después que la dejé, se volvió muy maliciosa"

Me parece gratuito que se juegue a estas alturas con las confesiones que hizo Norma Jean, como si fuera algo sobrenatural, algo procedente de otra galaxia. ¿Realmente, me pregunto, si en pleno siglo XXI, extrañan sus palabras?, a mi me parece totalmente natural que se refiriese a una "posible" experiencia lesbica con Joan Crawford diciendo que no le gustó. Es hasta aplaudible tal respuesta, porque en demuestra, una absoluta sinceridad, y una forma de ver la vida como solo ella sabia hacer. Está claro que era una mujer anticipada a tu generación y también veo lógico la "posible" reacción de Joan ante el rechazo de Marilyn. Lo que no me parece ético, justo y serio es que se pueda escribir sobre unas cintas que ni están en poder de ningún medio y mucho menos de un determinado escritor, como es el caso de Matthew Smith,  cuando realmente son propiedad de la familia de Ralph Greeson, y hasta la fecha ni Dios ha tenido acceso a ellas....!!Vergonzoso!!..
 

La Crawford aprovechó este último éxito de QUE FUÉ DE BABY JANE, para interpretar una serie de películas de terror, en su mayor parte dirigida por William Castle.

 "Me arrepiento de aquellos filmes, pero, en su momento, tuve muchas esperanzas, sobre todo con Strait-Jacket.. Incluso pensé que El circo del horror podía ser buena, pero ha resultado la peor",

Lo último que hizo fue una intervención con un jovencísimo Steven Spielberg, que la escogió personalmente para rodar el episodio piloto de la serie "Night Galleries". Después, se comenta que tras contemplar largo rato una horrorosa fotografía que se había publicado en una revista del corazón, Joan Crawford tomó la decisión de abandonar la escena y no volver a aparecer públicamente mas.

Sin embargo, el escándalo que suele acompañar a las grandes estrellas, y que ella cultivaba con nostalgia, la llevó a una dura lucha con su hija adoptiva, Christina, que publicó en los años ochenta "Mommy Dearest", un manuscrito que nos presentaba a la estrella como un ser egoísta y cruel. Tras interminables litigios, Christina se quedó sin herencia y la imagen de su madre acabó por los suelos.

Sus últimos años los pasó entre el wodka, totalmente sola en su apartamento de Nueva York y aquejada de un cáncer de pulmón.

Pero quiero hacer una aclaración. Joan vivió entre brumas, magia, admiración, dinero, sexo y prestigio....No me cabe la menor duda de que fué una extraordinaria mujer, una espléndida estrella en todo el amplio sentido de la palabra, y estoy seguro de que esté donde esté, hacia donde dirija la fuerza de sus ojos penetrantes, lo único que borrará esa turbiedad de los últimos años en soledad, es la luz de una autentica gloria, porque cuando un nombre como el de JOAN CRAWFORD aún puede hacernos amar el cine, ya ha conseguido sellar con tinta dorada su paso por este mundo.

 

 

JUAN S.D.T.