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MOTORHEAD

Vieja_Usina | 09_05_2004

LAS BANDAS SOPORTE

Antes que nada, creo que hay que marcar el verdadero acierto, la verdadera cosa increíble: los plomos. ¡Qué velocidad! ¡Qué precisión! ¡Qué diligencia! Parecían mecánicos de Fórmula Uno. Y nada de usar todos los mismos equipos. Cada banda con lo suyo y menos de cinco minutos entre una y otra. Lsas bandas soporte fueron cuatro, procedentes (en orden de aparición) de Tucumán, Mendoza, Santa Fe y Córdoba. Las dos primeras bastante parecidas en su performance más allá de las diferencias. Ambas eligieron los mejores temas que tenían en cuanto a efectismo, cabalgatas de instrumentos y riffs; pero sin llegar a desatar el clamor popular. La tercera se animó un poco más con la viola, cambiando apenas el rumbo de las anteriores. Y Guerrero Inmortal eligió mejor su repertorio. No lo digo porque sean de por acá cerquita, sino porque realmente se animaron a más: un buen set instrumental que levantó al público y buenas guitarras. Lo malo de Guerrero Inmortal fue que le faltó el cantante. Enfermo de hepatitis, fue reemplazado por un amigo que, a mi parecer, no tenía voz para la acompañar la potencia de la banda. 
Los soportes apenas si lograron el mínimo de atención. Entre las declaraciones recogidas del público encontramos esta muestra: "No sé. Ni bola que les di", "Todas muy cuadradas; la última mejor porque fue más clásica". Me parece que las bandas en sí son buenas. a muchas las he escuchado antes y me han parecido muy buenas. Pero juega en contra el tener que elegir lo mejor para mostrarlo en 15 minutos. De todos modos, es casi seguro que tocar antes de Motorhead no te va a volver a pasar en mucho tiempo (quizás nunca).
Agradezco en este punto al flaco que me invitó con una empanada. Empanadas y metal es una buena yunta.

EL SHOW DE MOTORHEAD

Lo que primero desató la algarabía popular fue el descorrimiento del telón y la aparición de la batería. Después no pasó demasiado tiempo hasata que aparecieron en escena de la forma más simple: apenas un bajón de luces y entrada. "Buenas noches. We are Motorhead. We are going to kick your ass". Y le dimos para adelante. Realmente pocos momentos de gran furor. Yo estaba a unos 20 metros del escenario y todo era bastante calmo. Imaginen hacia atrás. 
Parece que en el show de Hangar (la noche anterior) Lemmy casi queda con las rueditas para arriba después de aspirar el humo de una bengala. O sea, está hecho mierda. Si entre sus pedidos se incluían 50 cajas de Jack Daniels y... dos tubos de oxígeno. Bueno, la verdad no sé de qué me espanto. Michael Jackson pide tres o cuatro pendejos en sus contratos y nadie hace tanto quilombo. De todos modos, por más que se extremaron los controles, pasaron tres bengalas... y no quiero imaginar el terror que debe haber sentido ese hombre.
El show duró apenas 1 hora y 10 minutos. Parece poco. pero estuvo bien teniendo en cuenta que esos tipos son una máquina de tocar. Apenas si pararon 1 minuto y medio cuando desaparecieron todos del escenario. Sí. Supongo que Lemmy fue a tomarse medio tubo de oxígeno... ¡otra que Sandro! De ahí en más, mucho de esa especie de rock - blues a velocidades terribles. aunque lo más terrible era la acústica del lugar. Para que se den cuenta los que no fueron: En este instante hace 15 horas que terminó todo... y todavía me zumban los oídos. En el medio, de todo en todos los estilos (si es que se pueden descubrir estilos a esa potencia y velocidad) e incluso el recuerdo para Joey y Dee Dee Ramone.
Entre el público, cabe destacar el excelente comportamiento, la participación del pogo y los cantitos y una rubia desaforada que bailaba como una poseída (al punto de necesitar un espacio de 5 metros para ella sola). De todos modos, fueron todos muy tranquilos. Demasiado para mi gusto.

Gracias a la gente de Pesos Pesados (lunes 19:30 - 88.7) por un par de datos usados en esta nota.

 

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