Rodrigo Martín está gordo. Lo
supieron aquellos que estaban abajo para recibirlo, en una especie
de stage-diving-free-willy. El mismo se ocupó de reirse de su físico
en esas especies de charlas sociológicas acerca de la vida moderna:
renacentista, se llamó y el resto fue pura música.
Juana la Loca es una banda pop con actitud rockera, al punto de
obligarnos a afirmar que tienen más actitud que las bandas de rock.
¿En qué recital de pop el cantante camina sobre una escalera
tendida sobre el público? Lo que facilitó esa maniobra fue la
cantidad de gente. Había tanta y metida a presión que algunos por
poco no se caen al río. Está bien, no es para tanto; pero eran
muchos y era difícil comprender que siguieran entrando. Lo de la
escalera fue la segunda muestra de aguante al grupo (en el doble
sentido espiritual y físico).
Una de las bandas referentes del Nuevo Rock Nacional, desarrolló
temas de Belleza, su último disco, editado en 2002. Entre otros,
sonaron "La Vida Modelo", "Perdí la Fe" y los
remanidos fines de semana "...por la noche", con un sonido
excelente. Se escuchaba absolutamente todo, cada instrumento, los
coros (que en muchas bandas quedan relegados detrás del micrófono
del cantante) y esos arreglos bolicheros que caracterizan algunos
hits de la banda. La voz clara y transparente del cantante se ha
convertido en un sello propio y perdurable de Juanan la Loca,
gracias a su cadencia y a la armonía que guarda con los
instrumentos. |
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