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Quiero evitar los siguientes paralelismos algebraicos: (americanos / bien) + (musulmanes / mal) = (lucha antiterrorista / el señor de los anillos).
Podría caer en el facilismo de decir que Peter Jackson se llevó los dos muñequitos principales porque su película resume el sentimiento norteamericano de ser los guardianes de la paz en el universo. Y no estaría muy lejos de la verdad, de todos modos.
Lo cierto es que Hollywood siempre ha sido funcional a los dictados de la moda política (una razón de Estado de la que ni siquiera los dibujitos se pudieron librar). Quizás El Señor de los Anillos haya ganado por su propio peso, o mejor dicho por su precio. De Titanic a esta parte, la Academia ha abandonado ese feo vicio de premiar el hecho artístico y no la superproducción con éxito de taquilla.
Pero no estamos aquí para hablar mal de Jackson y su película. Sino para preguntarnos sobre otro hecho político / artístico de la entrega de los Oscar.
Se ha hablado mucho de la incorrección política de Eastwood. Siendo un duro conservador, Clint hizo una película donde la moral desaparece por el imperio de las circunstancias; una película en la que los buenos no terminan ganando. a pesar de que Río Místico es extremadamente debil en todo su desarrollo, terminó como candidata a varios premios...
¿Será que resume la posición americana ante la moral? Así como el policía mira hacia otra parte ante el crimen de su amigo... el pueblo yanqui se hace el distraído ante el crimen de su gobierno... Y llega la pregunta esencial: ¿Realmente es incorrección política lo de Clint Eastwood? ¿O viene a justificar al Estado norteamericano en todo su accionar, demostrando que hay casos en los que es mejor hacerse el sota, por el bien de la paz?
Me parece que hay más hecho político en Río Místico que en El Señor de los Anillos. Distintas razones más comerciales le habrán dado el premio mayor a la segunda. Pero el verdadero empuje ideológico lo tiene Río Místico, más allá de su pésima calidad.
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