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Una Jornada Tolkien (en este caso la Cuarta, realizada el 14 de Febrero en la Biblioteca Córdoba) cuenta con charlas, conferencias, salas de armas, salas de juegos, maquetería, artesanías, disfraces, demostraciones... tantas cosas que cuando entrás no sabés por dónde empezar. Y la gente. Estamos hablando de más de mil personas desfilando por todos los salones de la Biblioteca. Sebastián es el presidente de Emyn Ennor, la filial Córdoba de la Asociación Tolkien argentina. Una asociación literaria dedicada a difundir la obra de Tolkien. Y nos cuenta que realizan "esta jornada una vez al año... para dar participación a todos los que se interesen, los curiosos, las personas que amen la literatrura, el arte fantástico..."
Ahora bien, ¿qué hay en Tolkien que genere todo esto? Esa es la pregunta y sólo puedo buscar esa respuesta entre la gente.
Gabriela no sólo admira a Tolkien. Ha creado su propio personaje a partir de El Hobbit. "Cuando uno lee los libros... quiere pertenecer de alguna forma". Por eso, nos cuenta, adaptó sus características a un personaje que pudiera existir dentro de ese mundo. Gabriela, desde entonces no es Gabriela, sino Celedril.
Soledad es monja, llegó con dos compañeras a visitar la muestra y no quiere que la Madre Superiora se entere. No sabe mucho de Tolkien, "sólo vine a chusmear", se excusa. Ella cree que se puede aprovechar el fenómeno de las películas para inculcar valores en los niños "aprovechando la enorme difusión que ha tenido".
Cristian forma parte de la organización, juega a las cartas en el tercer piso de la Biblioteca y está vestido de montaraz. Nos explica que los montaraces son "gente nómade, andan que por todos lados". Cuando le hacemos notar que está sentado, se justifica en el calor que hace. "Hasta los montaraces tenemos que descansar un poco". Nos explica, además, en qué consisten los juegos de cartas: "Son juegos basados en los libros. Vos tenés una compañía... y te tenés que mover a través de la Tierra Media. Todos tienen objetivos.. como tratar de llegar a un sitio o conseguir ciertos requisitos para ganar el juego. Son juegos de estrategia bastante avanzados... Un tipo TEG basado en el mundo de El Señor de los Anillos".
Victoria tiene 9 años, unos rulos que hipnotizan y se mueve por todas partes. Hubo que perseguirla durante dos horas hasta que se quedó quieta. Declara estar vestida de "princesa humana" y que le gusta todo lo medieval. Quizás estas declaraciones parecen poco; pero es la nota que más costó y no la iba a dejar afuera.
Franco dirige juegos de rol una o dos veces por semana y nos cuenta que "son juegos literarios... una persona narra la historia y los protagonistas son los que la juegan". Cada uno tiene una hoja de personaje que determina qué pueden y qué no pueden hacer, a la vez que sus habilidades están determinadas por el azar a partir de dados.
"La fantasía heroica y los juegos de rol son hermanos desde el nacimientio. Los juegos de rol nacieron para interpretar fantasía", dice.
Todos rescatan de los libros de TolKien los valores de la amistad, la lealtad, la solidaridad. "Da mucha tristeza ver que los hombres se pelean entre ellos... siendo que todos podemos vivir en paz", nos explica Gabriela/Celedril.
Y surge la gran pregunta ¿es posible que todos sean tan buenos? A cada persona que se le pregunta, parece tener un halo de santidad. ¿A nadie le interesan los malos? A Sabrina sí. Ella se interesa por la psicología de Gollum, a quien "corrompió el anillo y el poder". Le parece interesante lo que puede llegar a hacer la ambición y el poder, lo cual "está muy bien mostrado en ese personaje".
Diana tiene 14 años, es salteña y lee Tolkien desde los 8. Casi agradece a la vida el poder estar en la Jornada y critica: "Sería bueno que alguien te enseñe más... hay mucho material para hacer algo más grande", dice como pidiendo un guía turístico.
Una Jornada Tolkien es altamente recomendable para cualquier persona. Haya leído o no sus libros, haya visto o no las películas. Yo, por ejemplo, no hice ninguna de esas cosas. Un caso rarísimo en este mundo donde casi no existe persona que desconozca cómo se escribe Frodo... Bueno, no es tan dificil tampoco. Parece una falencia y, en realidad, es una excelente forma de comenzar a conocer. Y les digo más. Es toda una experiencia (un flash, si les cuesta el castellano) abordar a Tokien desde el fenómeno que provoca.
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