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LA COCA FERNANDEZ

Verde Alegría

El disco de La Coca no es ólo una Verde Alegría. Es también la posibilidad de seguir creciendo más allá del techo geográfico de la capital, gracias a tener algo registrado que les permite difusión. Además, después de la presentación ante (¿cuánto? ¿Es mucho decir mil? ¿O mejor que sobre y no que falte?) personas, es también la demostración de que se puede jugar entre los grandes. Hablamos de una banda que, hasta el año pasado, desconocía su capacidad de convocatoria real. Es la confirmación de que La Coca puede arrastrar un montón de gente por sí misma, superando ampliamente su presentación aniversario en Babylon o el lleno en Captain Blue hace apenas unos meses. Para la presentación de Verde Alegría, La Coca trabajó como nunca en el armado de su show, aún más de lo acostumbrado. No tiene sentido que les describamos aquí un show al que no le faltó casi nada (incluido vestuario, apertura bien pensada para generar expectativa, explosiones y mucha entrega, arriba y abajo); hasta la presencia de la mismísima Coca Fernández, la original, la que le da el nombre al grupo. Lo cual marca y demuestra la importancia suprema que tuvo ese momento para todos (los de ariba y los de abajo). Pasemos al disco.
Verde Alegría es un disco excelente de punta a punta. Quizás podamos discutir la elección de algunos temas en detrimento de otros que quedaron fuera; pero desconocemos los pormenores del armado. Quizás podamos criticar mínimas deficiencias sonoras (hilando bastante fino), sobre todo en los coros grupales; pero eso no opaca el trabajo y la calidad de interpretación de cada uno de los músicos. En Verde Alegría se puede apreciar a todos los instrumentos, cosa imposible en un recital, donde sólo las voces y los vientos pueden llegar a destacarse.
Y lo más importante: a pesar de haber sido grabado en partes, Verde Alegría suena con la frescura y la fuerza de un vivo. El gran acierto de La Coca ha sido respetar su propio espíritu festivo y arengador, olvidando los perfeccionismos para darle vida a la grabación. 
Poco importa si este disco no fue grabado por profesionales (como se han cansado de repetir a quien quisiera escucharlos). Dentro de unos meses estará lista la segunda versión (masterizada por Karamelo Santo). Suponemos y esperamos que traerá algunas mejorías; pero no queremos que supere a la edición local. Si algo debe superar a La Coca Fernandez, es el trabajo de sus propios músicos.
El disco sale 15 pesos, algunos lo ven excesivo; pero les aseguramos que vale la pena.

 

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